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Ejidatarios ganan más reforestando, que secuestrando el Yuribia

El Subcomité de Cuenca del Río Texizapan-Huazuntlán obtiene 11 millones de pesos anuales por sembrar; mientras que los ejidatarios «rebeldes» solo obtienen 3.5 mdp por secuestro y amenaza de la presa Yuribia.

«Nosotros no somos los malos, somos los buenos”, asegura un técnico ambientalista que dirige a un grupo de ejidatarios en Tatahuicapan.

Sin chantajes ni amenazas, logran ganar más dinero sembrando árboles y produciendo agua que con la toma o destrucción de la presa Yuribia

por Jorge Cáceres

Tatahuicapan, Ver.- En la sierra, no todos los ejidatarios y campesinos son iguales: mientras que unos optan por el chantaje con la presa Yuribia, otros son más proactivos y se dedican a producir el agua sembrando árboles.

Estos últimos, ganan más: no solo producen el agua al reforestar la Cuenca que abastece la presa Yuribia sino que obtienen más dinero, de manera lícita por parte del Gobierno Federal a través del pago por servicios ambientales.

En la sierra, existen 2 grupos. Uno de ellos son lidereados por Pascual Lorenzo Ruiz, quien es presidente del Comisariado Ejidal e Inocencio Bautista Luis, quien es presidente del Consejo de Vigilancia.

Ellos movilizan a los ejidatarios para su principal apuesta: tomar la presa Yuribia que abastece de agua a Coatzacoalcos como una medida de presión contra el Gobierno del Estado para obtener recursos económicos.

Pero están los Otros.

Jesús Cárcamo, Técnico de Desarrollo Comunitario de Los Tuxtlas y asesor del Subcomité de Cuenca del Río Texizapan-Huazuntlán.

Jesús Cárcamo, Técnico de Desarrollo Comunitario de Los Tuxtlas y asesor del Subcomité de Cuenca del Río Texizapan-Huazuntlán.

Los Otros de la Sierra: un grupo de ejidatarios más proactivos que integran el Subcomité Técnico de Cuenca del Río Sochiapan-Pilapa-Texizapan y que se dedican a producir el agua sembrando árboles .

Ellos se han dado cuenta que ganan más dinero reforestando, que optando por el chantaje con las instalaciones del Yuribia.

Mientras que los ejidatarios que secuestran la presa Yuribia obtienen 3.5 millones de pesos anuales por parte del Gobierno del Estado, los ejidatarios que se dedican a trabajar sembrando árboles obtienen más recursos: 11 millones de pesos anuales por concepto del pago de servicios ambientales del Gobierno federal.

De acuerdo a Jesús Cárcamo, quien es Técnico de Desarrollo Comunitario de Los Tuxtlas y asesor del Subcomité de Cuenca del Río Texizapan-Huazuntlán, la meta para este año es reforestar al menos mil 400 hectáreas.

“A los ejidatarios de Tatahuicapan ya les depositaron los recursos del Gobierno del Estado a cambio que no toquen el Yuribia, pero todo ese dinero ninguna parte está destinado para obras de conservación de la selva y agua. Todo se irá para caminos y obras de infraestructura. En cambio, a nosotros nos pagan por sembrar árboles, producir agua”, explica Jesús Cárcamo.

Actualmente, en el Subcomité de Cuenca del Río Texizapan-Huazuntlán están adheridas 25 comunidades con 600 campesinos como beneficiarios directos en acciones de restauración y conservación de suelos.

“Hemos ido creciendo con los años”, explica Jesús Cárcamo.

“Todo empezó con 6 comunidades en el 2008, después ascendió a 11 y en el 2010 fueron 13 y actualmente en el 2014 son 25 comunidades. Las acciones principales que se estamos desarrollando son con proyectos del Presupuesto de Egresos de la Federación en Conservación de Bosques Riparios, la reforestación de 15 metros por 15 a la orilla de los arroyos para Protección de Manantiales,”, menciona.

Serranos de Tatahuicapan restringen el flujo de agua del Yuribia hacia Coatzacoalcos. A cambio obtubvieron solo 3.5 millones de pesos (Archivo)

Serranos de Tatahuicapan restringen el flujo de agua del Yuribia hacia Coatzacoalcos. A cambio obtubvieron solo 3.5 millones de pesos (Archivo)

En obras de conservación de suelos, añade, se implementan terrazas de muro vivo, con cortinas de árboles rompeviento.

“También estamos trabajando con acciones de mejoramiento de acahual que son áreas de vegetación primaria y secundaria, en la cual se están introduciendo nuevas especies.
Otras especies de árboles ayudan a mejorar esos espacios, con el tiempo los beneficiarios son los productores que pueden aprovechar ese mejoramiento, ya sea con árboles de café o chocho, tepejilote, o la palma camedor”, dice.

Jesús Cárcamo resume las actividades de los Otros, el otro grupo de ejidatarios. Cada una sus acciones son diferentes: por ejemplo, en el programa de Mejoramiento de Acahuales se reforestan 480 hectáreas; en actividades de Reforestación son 160 hectáreas, y de Cortinas RompeVientos son 200 hectáreas, para este ciclo 2014.

“La meta es reforestar mil 400 hectáreas que están esparcidas en 25 comunidades en la cuenca Texizapan. El agua que se produce ahí es captada por la presa Yuribia. El Subcomité de Cuenca ha alzado la voz con el trabajo que ha ido desarrollando. Nosotros estamos produciendo el agua, estamos haciendo algo. Nosotros no somos los malos, somos los buenos”, argumenta.

“No nos dedicamos a tomar instalaciones del Yuribia”, aclara el técnico ambientalista. “A lo que nos dedicamos es a trabajar, a enseñar a la gente, a gestionar recursos para que esos recursos la gente pueda erogarlo en sus comunidades”, insiste.

Tan solo en el año pasado, el presupuesto que obtuvieron por parte de la Federación por pagos de servicios ambientales fue de 11 millones de pesos, menos impuestos fiscales.

“El único problema es que mientras nosotros sembramos, otras muchas comunidades se dedican a la ganadería, a la siembra del maíz. Así que aunque estemos componiendo reforestando por un lado, hay otros que talan los árboles”, lamenta Jesús Cárcamo, en entrevista para Costa Veracruz.

“Una parte afecta a la otra. Por eso necesitamos ir ampliando, que todos los ejidatarios se involucren con estos programas de la sierra. Y que en un determinado tiempo la tala pueda detenerse”, opina.

– ¿Hace falta más recursos económicos para estos programas?.- se le cuestiona.

– “Yo creo que sí, cualquiera diría que hace falta recursos”, responde Jesús Cárcamos. “Sí es importante el dinero pero creo que es más importante la conciencia, la organización, el trabajo con las comunidades indígenas.

“Muchas agrupaciones llegan, implementan proyectos y se van. Pero nosotros llegamos, nos quedamos y seguimos ahí”, dice Jesús Cárcamo, Técnico de Desarrollo Comunitario de Los Tuxtlas y asesor del Subcomité de Cuenca del Río Texizapan-Huazuntlán.

La cuenca que abastece la presa Yuribia enfrenta una alarmante tala inmoderada de árboles que amenaza la producción de agua hacia Coatzacoalcos.

La cuenca que abastece la presa Yuribia enfrenta una alarmante tala inmoderada de árboles que amenaza la producción de agua hacia Coatzacoalcos.

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