Viviendo en el Desierto, artículo editorial de Luis Figueroa
* El autor es especialista en coaching, temas de desarrollo y superación personal.
por Luis Figueroa Luna
Habemos personas que terminamos sintiéndonos cómodos viviendo en el desierto, pero ¿es realmente el desierto nuestro destino?
El éxito es relativo y dependerá del objetivo o meta por cumplir, algunos son exitosos al haber concluido sus estudios universitarios, otros al encontrar un trabajo o tal vez encontrar una pareja con quien casarse, pero para algunos apenas será el comienzo de una larga y dura travesía en la cual, casi obligatoriamente, habrá que atravesar un desierto.
En el desierto encontramos un ecosistema hostil, donde la vegetación tiene que adaptarse a la poca humedad y la fauna hace gran esfuerzo por sobrevivir.
El establecimiento de grupos sociales en los desiertos es complicado y requiere de una importante adaptación a las condiciones extremas que en ellos imperan, por lo tanto no es el lugar ideal para vivir.
El desierto nos engaña, nos confunde y empezamos a dar vueltas sin lograr encontrar la salida haciendo que poco a poco veamos el desierto como nuestro destino y empezamos a ver lo poco como suficiente, la escasez se nos hace común y nos hacemos expertos en sobrevivencia extrema.
Tal vez hoy te encuentres atravesando algún tipo de desierto en tu vida, no encuentras trabajo, quizás en tu matrimonio hay escasez de amor, comunicación, tolerancia, compromiso, sufres y apenas logras vivir, tienes dos opciones: acostumbrarte a sobrevivir en el desierto o sacudirte, reforzarte, enfocarte y llegar a tierra fértil.
Te aseguro que cualquiera que sea el desierto en el que estés ahora tiene una salida.
Pero si no haces un esfuerzo y te mantienes en movimiento el desierto tarde o temprano acabara con tus fuerzas.
El primer paso es reconocer que no estás cómodo viviendo en el desierto, no fuimos diseñados para eso, quita de tu mente esas ideas erróneas de que ese es tu destino, o que no tienes la preparación o inteligencia para salir de ahí, ni si quiera es necesaria la abundancia económica para salir de ahí, la necesidad de sobrevivir a este tipo de ecosistema te obliga a ser más creativo, y es esta misma creatividad la que lograra sacarte de las arenas, hay que aprovechar la experiencia que la misma adversidad va generando en ti.
La actitud con la que cruces el desierto será de vital importancia, hay actitudes como el orgullo, la altivez, la soberbia que tendrán que morir en tu persona y habrá otras que tendrán que fortalecerse como la humildad, la mansedumbre, la fe, la persistencia, por esto es necesario (y hasta benéfico) cruzar por el desierto.
Atravesar un desierto detonara tu espíritu de guerrero, te encontraras con capacidades que probablemente no creías tener, pero estas capacidades no son adquiridas para quedarte a vivir en el desierto.
El hombre se marca a si mismo objetivos y metas, siempre buscando tener un propósito en la vida, no estamos hechos para quedarnos en una zona de confort, cuando te quedas ahí prácticamente estas destinado a morir.
Ama y valora todo lo que ahora tienes y a quien está contigo aun en el desierto, deja angustias, quejas y temores solo serán un lastre innecesario, prepárate para levantarte, sacudirte la arena y comenzar a moverte, hay una tierra llena de abundancia esperando ser conquistada por ti.
Esfuérzate y se valiente.
Luis Figueroa Luna, coaching.
facebook.com/luisfigueroalunaoficial
twitter: @lfigueroaluna

Deja un comentario