Artista Plástica de Coatzacoalcos encuentra el Amor en medio del dolor
TANIA, 2014, de la serie fotográfica «ENSAYO PARA CARLITOS-XALAPA», de la artista Hildegart Olarte.
( Puede contactar directamente a su mamá, Sra. Felipa Ariadne Cruz Meza, para ayudarle en su tratamiento. CEL. 7681059219 )
La pintora y fotógrafa Hildegart Oloarte ha dedicado estos últimos 5 años de su actividad artística a retratar los niños con cáncer en el Hospital Regional: comenzó como un mero trabajo de foto-documentalismo.
Hoy esta actividad se ha convertido en una fuerte luz, poderoso motor que ha trastocado por completo su vida.
Aquí la entrevista completa
por Jorge Cáceres / parte I
Coatzacoalcos, Ver.- Algo pasó en la vida de la artista plástica Hildegart Oloarte, algo muy fuerte, porque desde que asumió su tarea como fotógrafa documentalista del tema de Los Niños con Cáncer en Coatzacoalcos ya nada volvió a ser igual.
De ser atea, hoy reconoce que hay “una energía muy fuerte” que la impulsa a seguir adelante. Y aunque evita hablar directamente acerca de Dios, ella admite que los niños con cáncer en realidad son “ángeles” y “guerreros”… y que una de sus pequeñas que recientemente falleció, la pequeña Jaky, en realidad ella no se ha ido.
“Siento que sigue aquí conmigo, a veces la siento”, dice en entrevista Hildegart Oloarte, artista plástica de Coatzacoalcos, directora de la galería de arte y centro de producción artística DoDoDo Design.
Hildegart Oloarte ha mudado de pintar en su mayoría autorretratos, a salir afuera y encontrarse a sí misma en su donación hacia el Otro, a su semejante, hacia el niño inocente que sufre.
Quiso darles lo mejor de sí misma pero en realidad fue todo muy al contrario: al final fue ella quien recibió lo mejor de esos pequeños. Y recibió una gran lección que no se le olvida: la lucha por la vida.
“Ellos son mi bendición”, resume la artista porteña.
Hildegart Oloarte es una artista consagrada no solo en la región sur de Veracruz, sino a nivel internacional.
Ella es licenciada en Artes Plásticas con especialidad en Fotografía por la Facultad de Artes Plásticas de la Universidad Veracruzana.
Vivió 5 años en Canadá donde estudió. Es Maestra en Ciencias de la Educación por el Centro de Estudios para el Perfeccionamiento de la Escuela Superior de la Universidad de la Habana (CEPES), y la Universidad Istmo Americana (UIA).
Ha realizado 15 exposiciones individuales y más de 30 exposiciones colectivas. Su trabajo se ha presentado en importantes festivales en México, Argentina, Colombia, Puerto Rico, España, Australia, Alemania, Austria, Canadá, Estados Unidos y Slovakia.
Actualmente dirige su propio taller de arte DoDoDo Design ubicado en la colonia Petrolera.
Desde el 2012, decidió hacer un trabajo de foto-documentalismo con el tema de Los Niños Con Cáncer en Coatzacoalcos: lo intituló Ensayo Para Carlitos.
“Al principio fue muy difícil”, explica Hildegart Oloarte. “Cuando regresaba de tomar las fotos del Hospital lo primero que hacía era llorar frente a la computadora, por las imágenes. Pero poco a poco fui cambiando, ellos (los niños) me enseñaron su amor y fortaleza, su deseo por vivir”, dice.
Actualmente son más de 80 niños con padecimiento con cáncer que son tratados en el Hospital Regional de Coatzacoalcos, en el área de oncología infantil.
“Los niños de oncología son demasiados, siguen llegando pacientes y sigo tomando fotografías. No lo puedo parar”, explica la fotógrafa, quien realiza esta tarea para recabar fondos y destinarlos a las familias que tienen un pequeño en casa con esta enfermedad.
La mayoría de los niños que acuden al Hospital Regional son de familias de escasos recursos de la zona sur de Veracruz: no tienen los suficientes apoyos económicos para sacar adelante a sus hijos.
-¿Cómo es tu proceso de trabajo?.- se le cuestiona.
-“Es un documental fotográfico aunque también hay una parte de arte, mi trabajo no solamente se queda enfotos. Voy y tomo la foto directa, lo que se conoce como la foto directa: no hay manipulación sobre la imagen, voy al Hospital y fotografío al niño tal como está; la edición que se da es a la hora del encuadre.
“Estoy haciendo foto directa, un documental gráfico, sin ninguna manipulación. Cuando tengo las fotos, para mí no es un homenaje suficientemente grande a estos ángeles, que son seres especiales. Escojo una foto y la amplío: la imprimo en tela.
“Es entonces cuando mi trabajo pasa de ser fotografía documental a ser Arte. Yo encuentro una diferencia muy marcada entre lo que es Fotografía y lo que es Arte. El fotógrafo utiliza una pieza tecnológica, para mí el arte tiene que materializarse. A mí me gusta hacer arte”, dice Hildegart Oloarte.
“Parto desde una fotografía y lo transfiero al lenguaje del arte. Una parte del documental fotográfico están ayudando a una labor social, se pone los datos del niño para que la gente pueda ayudarles, ponemos sus datos para que la gente les deposite directamente”, menciona.
“Hacer arte, es una cosa que no puedo dejar de hacer. Ya que cuando tomo la fotografía, la imprimo en tela y a la hora de imprimirla en tela transmito esa energía, entonces el objeto se vuelve arte. Si el artista creador no ha tocado el objeto, ese objeto no es Arte”, reflexiona.
“Quiero rendirles un homenaje a esas personitas».
«Como dijo Durero, la única arma del hombre contra la muerte es el retrato. Y yo quiero inmortalizarlos. No me basta una foto digital: tengo que crear una pieza de Arte con cada uno de estos niños para que queden inmortalizados, para que pasen verdaderamente a la Historia”, insiste al reportero.
Hildegart Oloarte es muy conocida por sus óleos, entre paisajes oníricos y coloridos donde ella funge como principal protagonista. Pero los niños con cáncer le enseñaron que hay “que dejar de hablar de sí mismo para poder hablar del otro.
“Esto es un asunto muy difícil, porque para poder hablar del Otro tienes que hablar de ti mismo lo suficiente y haber analizado todo lo que haga falta para voltear los ojos hacia afuera”, explica.
“¿Cómo voy hablar de otra cosa si no sé quién soy yo misma? Nunca te terminas de conocer, yo sigo haciendo autorretrato pero creo es importante cuando el artista hace ese giro y ve ahora más allá, no solamente mira hacia adentro. Sino también voltea hacia la sociedad”, dice.
-¿Qué te ha dejado tu experiencia con los niños con cáncer?.- se le pregunta.
-“Es muy difícil expresarlo porque apenas lo estoy entendiendo. Entender la muerte es un tema que a muchas personas nos da miedo, no queremos pensar en ella.
“Sabemos que todos nos vamos a morir pero nadie quiere saber cuándo. Lo vemos como que va pasar muy a futuro y puede que no sea así. Lo cierto es que todos nos vamos a morir, pero cuándo, quién sabe”.
“Con los niños con cáncer entendí la muerte desde ese punto de vista: está junto, aquí, junto a mí, la estoy sintiendo, casi la huelo, casi siento su respiración. Es un tema muy difícil, pero estar tan cerca de la muerte el ser humano entiende muchas otras cosas que no tienen explicación.
“No quiero decir que no le tengo miedo, pero la entiendo más. Ver a los niños sufrir, y verlos morir sufriendo es una cosa tremendamente fuerte”, menciona.
-¿Estar con los niños con cáncer le has encontrado un sentido al dolor?.- se le cuestiona.
– “El dolor para un niño enfermo es físico para él, pero para la familia es un dolor moral, un dolor espiritual. Es algo que se te rompe por dentro… pero que también cuando ves las miradas de los niños, la alegría de los niños, las ganas de vivir, como luchan. Cómo ellos deciden seguir luchando… o cuando se están despidiendo, cuando ya no quieren luchar porque ya tomaron conciencia que la enfermedad los ha vencido”.
“Que una chavita de 6 años acepte su muerte y que lo hable contigo y se despida: es fuertísimo, es un aprendizaje. ¿Cómo es posible una niña tan chiquita tenga esa fortaleza?, además ella tan pequeña que está sufriendo y dándote esa fortaleza a ti, que está tratando de que tú no sufras más”.
“Las palabras de Jakie era yo no quiero que me vean así, porque yo quiero que me recuerden bien. Al final de su vida estaba pensando en nosotros, no estaba pensando en ella”, menciona, con lágrimas entre los ojos.
“La mayor parte del tiempo los niños con cáncer están pensando en las demás personas, en sus familiares y amigos que le rodean. Los niños con cáncer son seres muy especiales, son muy avanzados. Son ángeles”, dice.
Actualmente, la fotógrafa y pintora Hildegart Oloarte pretende hacer un libro, una publicación que abarque todo el material gráfico que ha coleccionado en esta serie de Ensayo para Carlitos.

«Para poder hablar del Otro tienes que hablar de ti mismo lo suficiente y haber analizado todo lo que haga falta para voltear los ojos hacia afuera”: Hildegart Olarte, artista plástica.
“Me sorprende mucho que los niños quieren seguir luchando para vivir, cosa que no ocurre en los adultos enfermos con cáncer.
«Es como si los niños quisieran enseñarnos a nosotros, y cuando se mueren como que nos dicen que su tiempo aquí ya terminó.
«En realidad ellos vienen aquí a enseñarnos. Los niños con cáncer están mucho más allá de la evolución y están aquí para que nosotros aprendamos muchas cosas. El hecho de no quererlos ir a ver al Hospital significa que nunca vamos a aprender. Por eso creo que mi trabajo no es amarillista.
“La realidad está ahí hay que verla. Querer negar su realidad no significa que ellos no existan. No pienso dejar este tema, al final la decisión es de los niños. El tema ya me atrapó y no sé cuándo va a durar. No le veo fin”.
Si desea usted ayudar a los niños con cáncer en Coatzacoalcos, favor contactar la página http://www.hildegart.com






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