Buscan ya entre los muertos a sus desaparecidos; ya se cumple un mes
Poco a poco van perdiendo las esperanzas, cuando hay un ejecutado esperan que no sea el cuerpo de su familiar desaparecido. (ARCHIVO)
Sin avances, las investigaciones por desaparecidos. Las pesquisas que involucran a miembros de la policía van muy lentas, reclaman familiares
Coatzacoalcos, Ver.– Familiares de personas desaparecidas tras levantones en Coatzacoalcos aseguran que van muy lentas las investigaciones ministeriales para dar con el paradero de sus hijos.
«Cada vez que hay muerto, corremos al SEMEFO o a periciales a ver si no es alguien de nuestros desaparecidos», cuenta Lennit Enriquez Orozco, hermana de uno de las 5 personas que hoy cumplen un mes de haber sido sustraídas por la fuerza en las colonias Villas del Sur y en la Paraíso.
El caso toma tintes preocupantes después de que en la denuncia 506/2014, de la Agencia Cuarta del Ministerio Público, señalan a elementos de la policía veracruzana como copartícipes de esa privación ilegal de la libertad, por lo que podría configurarse el delito de desaparición forzada.
Los desaparecidos son José Manuel Cruz Pérez, Jhonit Enríquez Orozco, Héctor Manuel Facundo Ramos, Eliaquín Alvarado Villafuerte y Roberto Gallegos Osorio.
En una de las manifestaciones en el puente Coatza I, recuerdan, un policía de los que fueron enviados a desalojarlos, les dijo:

Esperan que se agilicen las investigaciones ministeriales para dar con el paradero de sus familiares.
«¿Para que protestan?, Allí en la zona donde se los llevaron, había mucho delincuente, y tuvimos que hacer una limpieza… deben entenderlo».
El dicho del policía, del cual no tienen el nombre, pero son capaces de identificar si se los forman y ponen delante, ya fue consignado en la denuncia, pero como ese detalle y otros no han dado resultados. Las autoridades permanecen estáticas y el trabajo que han efectuado va a cuenta gotas.
Ignacia Ramos Fernández, madre de Héctor Manuel Facundo Ramos, relata que ha pasado un mes sin que se haga el rastreo GPS de los números de celular de los desaparecidos, pues el día que se los llevaron, se llevaron sus celulares.
«Se le ha marcado al cel de mi hijo, y da tono, pero no responde. Eso quiere decir que lo andan usando, y el que lo tiene debe saber que pasó», relata la mujer adulta.
Además, tampoco se ha revisado una placa vehicular que fue reportada ante el Ministerio Público como sospechosa, «apenas me van a mandar el oficio para pedir la información de propietario de la unidad a Hacienda del Estado».
Tampoco se han enviado a Xalapa las muestras que les tomaron para los exámenes de ADN.
En la denuncia piden averiguar que hay en las cámaras de video de al menos tres gasolineras de la zona en la que fueron plagiados, pero «no saben de quien son los negocios y no tienen idea a quien mandarle el oficio para pedir los vídeos».
En las mismas está la petición de información al C-4 para saber si los vehículos sospechosos salieron de Coatzacoalcos. El agente cuarto del Ministerio Público, César Jaime Ascencio no se aplica, dicen.
«No tenemos muchas esperanzas, sólo nos traen a las vueltas y vueltas», reclama Ignacia Ramos.
En una de las diligencias de la investigación fueron llevados a la base de la fuerza civil, en cerca del Cereso, «nos pusieron a ver como comían, donde dormían, que como estaban… ¿de qué nos sirve eso a nosotros?, reclamó Lennit Enríquez.
«El señor Arturo Bermúdez dice que eran delincuentes, que por eso los desaparecen en ajustes de cuentas, le quiero decir que sí eso es así, que lo demuestre, que diga qué investigaciones hizo», reclama Lennit.
«Y si así fuera, qué, si son delincuentes, que los metan a la cárcel y que los sentencien si tienen pruebas», retoma Ignacia Ramos.

Deja un comentario