¡No puede ser mi hijo!, grita madre desconsolada por joven ejecutado
Este es el momento en que la madre identifica el cuerpo de su hijo acribillado… estaba desconsolada. Esta noche le tocará velar los restos de su hijo. (Fotos de Agencias)
«¿Cuántos más?, ¿Cuántos más?» gritaba desconsolada la madre del joven ejecutado en plena zona centro de Coatzacoalcos. Sin pensarlo dos veces, ella se acercó para recoger credenciales y pertenencias de su hijo acribillado por un comando armado
Redacción / Especial Agencias
Coatzacoalcos, Veracruz.- Esta noche, una madre desconsolada no podrá dormir pues le han matado a su hijo. Lo vio nacer, lo vio crecer… y ahora esta amarga noche le tocará velarlo con su respectivo ritual luctuoso-fúnebre.
«¡No puede ser mi hijo!, ¡no puede ser mi hijo! ¡Nooo!», gritaba la madre desconsolada cuando llegó a la escena del crimen.

El esposo de la madre del joven trataba de tranquilizarla, al reconocer el cadáver de su hijo. (Fotos de Agencias)
Estaba llorando, un rostro de angustia deformaba su cara. Así lo cuentan a COSTA Veracruz los propios vecinos de la colonia María La Piedad que presenciaron este asesinato desarrollado en plena zona centro de Coatzacoalcos.
Pero desafortunadamente, para aquella madre las noticias fatales que le habían dicho eran ciertas: el cadáver que yacía en el suelo, era el de su hijo Bernardo Rajoy, muerto acribillado, cuando era apenas un joven de 25 años que se encontraba en una volcanizadora llamada La Bendición.
El joven estaba ahí arreglando su motocicleta de lujo color negro, cuando un comando armado le sacó de ese lugar para ejecutarlo a balazos, con metrallas.
El cuerpo quedó tendido en el suelo mientras la noticia volaba, primero en redes sociales, en internet. Hasta llegar a los familiares.
En el lugar del crimen, ya se encontraba el papá de la víctima que había llegado en una camioneta color rojo.
Las autoridades de Seguridad Pública y del Mando Unico ya habían cerrado con cinta preventiva el lugar.
La segunda en llegar fue la madre del joven Bernardo Rajoy, quien se bajó de su vehículo rápidamente para confirmar la noticia que minutos antes le habían dicho por teléfono: que le han matado a su hijo.
Cuando la vió, su esposo trató de tranquilazarla con ademanes inútiles, ¡tranquílizate!, le decían. Pero ella no entendía razones: le han matado a su hijo: ¡No puede ser mi hijo, no puede ser mi hijo!, gritaba, con lágrimas en el rostro, tratando de negar esa realidad, como tratando de convencerse así misma de esa mentira.
Pero aquel cuerpo, sí era el de su hijo.
El primero en llegar a la escena del crimen fue el padre que identificó plenamente el cuerpo de su hijo Bernardo Rajoy tirado en el pavimento, en las calles de Pedro Moreno y Madero, donde fue acribillado por unos sujetos desconocidos que portaban armas largas, metralletas conocidas como las ‘cuernos de chivo’.
La madre cuando reconoció el cuerpo, lo primero que hizo fue sacarle su billetera, las pertenencias personales de su hijo muerto.
Los oficiales del Mando Unico trataron de impedirle: «Señora, no puede hacer eso, no puede tocar el cuerpo hasta que llegue el ministerio público».
Pero ella les gritaba, ahora enojada: «¡Para qué! ¡Para qué! Si ustedes no van hacer nada. ¿Cuántos más? ¿Cuántos Más?, reclamaba, en su desconsuelo.
Su esposo tuvo que tranquilizarla, la noche ya venía pronto y tendrían que hacer los preparativos para velar a su hijo. Esta noche no podrá dormir, tiene que velar a su difunto.


One Response to “¡No puede ser mi hijo!, grita madre desconsolada por joven ejecutado”
Esto es Veracruz un estado azolado por la delincuencia y por las autoridades corruptas empezando por duarte. Ellos saben quienes son y en donde se ocultan los asesinos. Acaban de agarrar al pelón o Texas en agua dulce asesino confeso y no creo demore ni un año preso pues sus empleados de la justicia lo van a sacar libre.. Si no al tiempo
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