Fuga en Clorados III había sido reportada 3 veces; culpan a PMV por explosión
Así quedó la caseta de acceso a la empresa Petroquímica Mexicana de Vinilo; fue destruida de sus vitrales por los padres inconformes que reclaman la aparición de cuerpos de sus hijos trabajadores.
Trabajadores de compañías contratistas responsabilizan a la empresa Petroquímica Mexicana de Vinilo de la explosión de la planta Clorados III; les reportaron a PEMEX que las tuberías estaban oxidadas y con fuga pero hicieron caso omiso
El personal de seguridad de la sociedad PEMEX-MEXICHEM ni siquiera tenía un explosímetro para medir el riesgo de las tres fugas que fueron reportadas en el transcurso de ese día.
ICA subcontrató a 10 compañías tras la adjudicación de un millonario contrato con PEMEX
por JORGE CÁCERES
Coatzacoalcos, Ver.– Durante el trágico día de la explosión de la planta Clorados III en Petroquímica Mexicana de Vinilo, compañías contratistas ya habían reportado al mando de seguridad de la empresa acerca 3 fugas de cloroetano que finalmente derivaron en el estallido del reactor.
De acuerdo al testimonio de los trabajadores sobrevivientes de la explosión en Clorados -y que hoy lloran en los funerales de sus compañeros difuntos- se reportaron 3 fugas en el transcurso de ese día 20 de abril, fecha de la explosión.
El primer reporte fue a las 9:00 horas; el segundo reporte fue alrededor de las 14:00 horas y el tercer reporte fue a las 15:00 horas, afirma Ricardo Zavaleta, quien labora como inspector de seguridad para la compañía PERIP Construcciones.

En Mundo Nuevo se realizan 5 funerales en un mismo día; 5 trabajadores de esta localidad fallecieron tras la explosión.
-¿Dónde quedaron esos reportes? ¿Tienes copia?.- se le interrogó.
– «Todos se quedaron en la oficina de la empresa, en PMV. Los tienen ellos», responde.
Ricardo Zavaleta labora para la compañía PERIP Construcciones que es una de las diversas empresas contratistas que fueron empleadas por la transnacional ICA FLUOR para realizar obras de modernización y mantenimiento a la planta Clorados III, de esta nueva sociedad entre PEMEX-Mexichem.
Según los trabajadores, eran por lo menos 10 compañías que estaban laborando al interior de PMV y todas ellas subcontratadas por la empresa ICA FLUOR entre las que se encuentran: MOTRECK, Prometálica Construcciones, Constructora Villarreal, Batagonza, GANZA, Welding Special, Perip Construcciones, Marza Construcciones, COREMASA y ARESA.
Todas ellas fueron subcontratadas por ICA-FLUOR para un millonario contrato adjudicado por PEMEX en su nueva sociedad comercial con Mexichem, la Petroquímica Mexicana de Vinilo.El pasado octubre de 2013 el consorcio Ica Fluor y Fluor Corporation firmaron un contrato por 205 millones dólares con Petroquímica Mexicana de Vinilo (PMV), la sociedad formada entre Mexichem y Pemex, para la modernización de la planta de policloruro de vinilo (PVC) ubicada dentro del complejo petroquímico Pajaritos.
Con la adjudicación de este millonario contrato, ICA Fluor era la responsable de la ingeniería, procuración, construcción, mantenimiento y puesta en marcha de obras para que PMV incrementara su capacidad nominal de 200 mil a 405 mil toneladas al año de cloruro de vinilo.
Se estimaba que los trabajos quedaran concluidos en este agosto del 2016, según reveló el director de PMV a la prensa nacional en ese entonces.
Hoy la planta Clorados III no es más que un conjunto de fierros torcidos por el fuego.

Eliázer Suárez, trabajador sobreviviente de Mundo Nuevo. Su hermano murió en el accidente de Clorados III.
De acuerdo a los trabajadores de la compañía contratista PERIP Construcciones, el personal de PMV ni siquiera tenía equipo de seguridad para medir los reportes de fugas, corrosividad y explosividad en el área de trabajos.
«La causa de la explosión fue un exceso de confianza», revela Ricardo Zavaleta, encargado de seguridad industrial en Clorados III.
«La empresa PMV tenía un solo elemento de seguridad para hacer las pruebas de explosividad y las pruebas de ácido sulfúrico, H2S, de corrosividad… un solo elemento para tantas compañías que ahí trabajaban era imposible cubrir todo», lamenta.
De acuerdo al último reporte que tuvo Ricardo en una reunión de seguridad, la compañía ICA Fluor informó que en el complejo industrial de PMV estaban laborando 826 trabajadores de diversas compañías contratistas.
«El personal de PMV no tenía explosímetro para hacer las pruebas en fugas; el explosímetro es un aparato personal del tamaño de un teléfono que marca el nivel de explosividad. Cada vez que se realizan este tipo de pruebas se deben desalojar a todo el personal del área. Y no lo hicieron», asegura Eliázer Suárez Sánchez, un obrero de 21 años que hoy lamenta la muerte de su hermano, fallecido tras la explosión.
Eliázer Suárez Sánchez, ayudante de andamiero, se encuentra ahora en el funeral de su hermano Jonathan Suárez Sánchez, de 28 años de edad, que murió en la explosión de la planta Clorados III de PMV.
De acuerdo a sus compañeros, Jonathan Suárez murió cuando quiso salvar a otro compañero al tratar de quitarle el arnés de seguridad ya que estaban en trabajos de altura, a más de 20 metros, en la planta Clorados.

En Mundo Nuevo, la familia Suárez Sánchez llora la muerte de uno de los trabajadores subcontratados por ICA.
Hoy sus restos son velados en un humilde domicilio ubicado en la calle Juan Osorio #9 de la Congregación de Mundo Nuevo, perteneciente a la cabecera de Coatzacoalcos.
«Yo me salvé porque salí corriendo», dice su hermano Eliázer. «Estaba a más de 500 metros de distancia del lugar de la explosión», aclara.
Tan solo en esta Congregación de Mundo Nuevo, del número total de 27 trabajadores fallecidos, 5 pertenecían a esta localidad cerca de los complejos industriales y cuya joven población tiene como principal fuente de ingresos el trabajo en compañías.
«La explosión inició en el punto de Trabajo de Mejoras número 11, que está ubicado bajo el puente número 28. Comenzó como una fuga en la línea de 8 pulgadas, por fuga de presión y negligencia en el cambio de guardia de la empresa PMV», expone el joven Eliázer Suárez Sánchez, quien es hermano del difunto trabajador.
«La empresa no hizo prueba de explosividad, hicieron que la gente empezara a trabajar aún con los reportes de fuga. Se hicieron tres pruebas antes por fuga de dicloroetano: una fue a las 9 de la mañana; otra a las 14:00 horas y la tercera al cuarto para las 15:00 horas», insiste.
La mayor parte del personal obrero que se encontraba en PMV eran trabajadores de compañías, que percibían un salario entre 2 mil 500 pesos semanales a 3 mil 500 por semana, según nivel de especialidad.
-Después de esta explosión, seguirás trabajando en compañías contratistas?.- se le cuestionó.
-«No lo sé, pero qué otra cosa puedo hacer. Uno necesita vivir y aquí es lo único que hay», responde, casi con un tono de resignación luego de haber secado sus ojos de lágrimas, por el funeral de su hermano caído en labores de mantenimiento en Clorados.

Luto en la congregación de Mundo Nuevo; lloran la pérdida de 5 trabajadores en esta localidad vecina de los complejos industriales.

Deja un comentario