DEFIENDE TU AGUINALDO
/ por Sergio Arias /
Para los cristiánanos la navidad representa una festividad importante. Más allá de lo que la sociedad de consumo ha convertido a estas fechas en un festival de hipocresía y frivolidad, la navidad para el cristiano representa el nacimiento de su mayor divinidad, el Dios hecho carne. De ahí que la palabra “aguinaldo” tenga un significado interesante.
Proviene del latín “annualis” que significa cada año. En el latín eclesiástico “annualis” se utilizaba para describir las ofrendas o donaciones que se hacían anualmente en la iglesia. Con el paso del tiempo la palabra “annualis” se transforma en aguinaldo y su significado se ha venido ampliando para incluir no solo las ofrendas religiosas sino los regalos que se dan en navidad, así como las bonificaciones que los empleadores dan a sus empleados a fin de año.
Actualmente el aguinaldo es un derecho irrenunciable, una conquista de la clase trabajadora más allá de cualquier festividad o entorno religioso que se le pretenda atribuir. La Ley Federal del Trabajo en su artículo 87 establece que todas las personas trabajadoras tendrán derecho a recibir, cada año, un aguinaldo que deberá pagarse antes del 20 de diciembre, equivalente a 15 días de salario, como mínimo. También dispone que quienes no hayan cumplido el año de servicios, independientemente de que se encuentren laborando o no en la fecha de liquidación del aguinaldo, tendrán derecho a que se les pague la parte proporcional del mismo, conforme al tiempo que hubieren trabajado, cualquiera que fuere éste.
Por tanto, al ser un derecho humano se trata de una conquista y no una gratuita concesión de los empleadores. Nuestra Constitución al ser la primera Constitución Social en el mundo garantizó el derecho a huelga, un salario mínimo y una jornada laboral de ocho horas. Fue hasta 1970 que el aguinaldo se estableció como un derecho de los trabajadores.
Resulta congratularte entonces, saber que en días pasado la Presidenta Claudia Sheinbaum haya anunciado un incremento de un 12 % al salario de 278.80 pesos diarios en la Zona del Salario Mínimo General y en la Zona Libre de la Frontera Norte a 419.88 pesos diarios. De acuerdo a la Presidenta, el promedio mensual, del salario de los trabajadores a nivel general será a partir de 2025 de 8 mil 364 pesos; mientras que en la frontera será de 12 mil 596 pesos.
En países como Colombia, Argentina y Uruguay el pago del aguinaldo implica un mes más de salario para los trabajadores, es decir, el doble de lo que los empleados en México perciben actualmente. (https://www.elfinanciero.com.mx/mis-finanzas/2024/11/23/aqui-la-navidad-si-llega-en-estos-paises-pagan-mejor-aguinaldo-que-en-mexico/), lo cierto es que en América Latina fue en el siglo XX que el pago del aguinaldo comenzó a ser una demanda real impulsada por el movimiento obrero en la lucha por sus mejoras salariales.
Si hoy existe esta prestación es porque en algún momento existió una generación que luchó por ella. Por eso, tenemos pues el deber de defenderlo no sólo como un derecho humano fundamental sino en contra de los embates de la sociedad de consumo, del mercado y de las falsas expectativas publicitarias. De lo que Byung Chul Han define como el capitalismo de la emoción: “Hoy no consumimos cosas, sino emociones. Las cosas no se pueden consumir infinitamente, las emociones en cambio sí. Las emociones se despliegan más allá del valor de uso (la emoción como materia prima).
Hoy en la época de redes sociales, Netflix, marcas y demás mecanismos de comunicación, el embate a consumir parece inevitable ya que el trabajador pasa a ser un explotado de si mismo. Supuestamente ya no hay proletarios, lucha de clases, puros consumidores. Por tanto, la defensa integral de este derecho es un imperativo, legal, moral y ético, irrenunciable.

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