La soledad de la mente
/ por ROCÍO MAY /
Recientemente he comprendido que la soledad es un sentimiento muy maltratado, ¿Quién en su vida no se ha sentido solo?
Sin embargo este sentimiento tan rechazado por toda la carga negativa que le hemos impuesto encima de forma injusta, -mayormente producto de las enseñanzas sociales que hemos aprendido- está empezando a ser aceptado cada vez más, bajo una línea de pensamiento que todos deberíamos en algún de nuestra vida considerar: ¿realmente es tan malo estar solo?
En el área de psicología la soledad se entiende como un estado de ánimo que genera insatisfacción, pensamientos pesimistas y una sensación de desconexión y apoyo en la persona quien lo siente y que puede tener consecuencias cuando se trata desde su percepción negativa como la depresión o en casos más graves el suicidio.
Sin embargo también debemos hacer énfasis en el hecho de que en psicología el estar en soledad y sentir la soledad no tiene el mismo significado. Ya que el estar en soledad suele suceder cuando un individuo es aislado o excluido socialmente, mientras que sentir la soledad es algo meramente mental y subjetivo.
Hasta este punto se puede apreciar todo lo negativo de la falta de compañía, pero ¿qué sucede cuando cambiamos la visión con la que miramos esta situación y comenzamos a ver con otros ojos este sentimiento?
Bueno, mi querido solitario, cuando te das permiso de mirar la soledad con aceptación estas dando un paso adelante para reconocerte y hacer introspección de lo que no te gusta al momento de estar en compañía de alguien más y sobre todo de poder trazar acuerdos y limites en tus futuras relaciones.
El desaprovechar la oportunidad de estar en una soledad aceptada, podría empujarnos a una dirección de inconsciencia y buscar satisfacer nuestras necesidades dejando de lado los sentimientos de la otra persona (dígase pareja, amigos, familia etc) o viceversa: satisfacer las necesidades de otro dejando de lado las nuestras.
Por lo que me atrevo a decir que la soledad y el estar solo es como una Barbie: puede ser todo lo que tú quieres que sea, ¿hacia dónde quieres inclinar tu balanza?
Si no sabes, déjame darte una pequeña direccional, es malo estar solo cuando sientes deprimido, con ganas de atentar contra ti o tienes algo que te pesa por dentro y no sabes como manejar. Es bueno cuando hay grandes cambios en tu vida y comienzas a adaptarte a nuevas formas de entender tu entorno y ver las cosas a tu alrededor.
Si has decido inclinarte por darle una oportunidad a la soledad elegida, sabrás que estas en el camino correcto cuando fluyas con el sentimiento, y aceptas que las personas van y vienen; todo lo que comienza acaba eventualmente y en lugar de rechazarlo, lo integras a ti no como castigo si no como una oportunidad a nuevas experiencias y a que personas lleguen a tu vida. Entonces estas en el buen camino.
Pero si tu balanza se inclina al lado donde te pesa más la soledad que la infelicidad y encuentras tu bienestar a través de la presencia de una o varias personas, incluso si su compañía duele e incómoda pregúntate ¿es normal sentirte así?
Todos (hombres y mujeres) sentimos en diferentes formas la soledad, pero no es menos valido para pedir ayuda. Piensa en esto por unos minutos: la mejor manera de estar acompañado irónicamente es aprendiendo a estar solos.
¿Y tú mi solitario has pasado algo como esto? Te leo en comentarios.


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