AHÍ VIENEN LOS THERIANS
( POR SERGIO ARIAS )
La relación de humanos con los animales ha sido un vínculo indisoluble durante toda la historia de la humanidad. Su influencia se refleja en la economía, la espiritualidad, la cultura y la ciencia.
El perro ha sido uno de los primeros animales en ser domesticados. Los caballos, ovejas y vacas transformaron la alimentación, la agricultura y el transporte y los gatos protegían los graneros de la invasión de roedores.
Actualmente, las políticas de corte progresista y el moralismo indeterminado han ampliado la agenda animalista, reconociendo a las mascotas como miembros de la familia, promoviendo derechos subjetivos orientados al bienestar animal y fomentando la conservación de especies en peligro de extinción y una tendencia desenfrenada de equiparar moralmente a los animales humanos y los no humanos.
La vida con una mascota es mejor, si es con un perro mucho más. Han sido durante muchos años compañeros inseparables de los humanos, cuyos vínculos emocionales en ocasiones trascienden más allá de lo emotivo. Recordemos a Lord Byron que en la tumba de su perro Boatswain escribió: Aquí descansan los restos de alguien que fue bello sin vanidad, fuerte sin Insolencia, valiente sin ferocidad; que poseyó todas las virtudes del hombre y ninguno de sus defectos.
En los últimos días, ha comenzado a circular por las redes sociales un fenómeno de la llamada fauna urbana: Los therians. Se trata de un grupo de personas que se identifican con un animal específico y, en algunos casos, adoptan su apariencia mediante disfraces o accesorios. La mayoría se identifica como perro, aunque también hay quienes se reconocen como gato, lobo u otras especies. Si bien no afirman ser biológicamente el animal que asumen, describen experimentar la “sensación de serlo”.
Es evidente que se trata de personas con problemas mentales serios. Desde un punto de vista filosófico y psicológico deberíamos partir con desconfianza de esos planteamientos basados en vivencias internas.
Redefinir jurídicamente la categoría de persona en función de la identidad sentida podría verse como una “reconfiguración normativa” que entra en tensión con la biología o la zoología. Y aquí surgen la interrogante: ¿Se trata de una renuncia a ser personas y a participar a las estructuras políticas y sociales del Estado?
La respuesta es que un Therian es y seguirá siendo biológicamente humano, jurídicamente una persona y políticamente un sujeto de derechos y obligaciones, sus alteraciones mentales no alteran su estructura ontológica ni su categoría jurídico-política.
En contraste con las extravagancias identitarias de nuestro tiempo —incluido el fenómeno de los Therians— los animales no humanos conservan una dignidad silenciosa que muchos humanos han perdido. Quizá por ello siguen siendo, si no la especie “mejor”, al menos la menos degradada por la afectación moral y la impostura cultural.
En este contexto, las palabras de Arthur Schopenhauer resuenan con particular fuerza:
“Más que ningún otro animal me alegra la visión de los perros. Por el contrario, la visión de los hombres suscita casi siempre mi decidida repugnancia, pues, en general y con raras excepciones, presenta las distorsiones más repulsivas, de todo tipo y en todo sentido: fealdad física, la expresión moral de bajas pasiones y de un afán despreciable, signos de insensateces y de trastornos y estupideces intelectuales de todo tipo y magnitud.”
No se trata en Schopenhauer de una mera provocación misantrópica, sino de una convicción filosófica: el animal, libre de los prejuicios racionales y del egoísmo reflexivo, encarna con mayor pureza la manifestación de la voluntad, mientras que el ser humano añade a la crueldad natural la corrupción consciente.

One Response to “AHÍ VIENEN LOS THERIANS”
COLOCAS EL TEMA EN EL CAMPO DE LOS PROBLEMAS MENTALES LO QUE IMPLICA ESTUDIO PSICOLÓGICO -COINCIDO CONTIGO- PERO TAMBIÉN ABRE LA OPORTUNIDAD DE DESARROLLAR UNA LÍNEA DE ESTUDIO EN EL ÁREA DE LA NEUROCIENCIA. EMOCIONES-MENTE CEREBRO SON SUJETOS PERMANENTE DE ESTUDIO CIENTÍFICO. EL CEREBRO EN OCASIONES ENGAÑA AL ORGANISMO QUE ES EL SUYO, LO CONFUNDE Y HACE VER, CREER Y ACEPTAR COMO REALES SUCESOS QUE NO SON EN MUCHOS DE LOS CASOS MÁS QUE LA ACTUACIÓN DE UN GRUPO DE CIRCUITOS NEURONALES. ES ASÍ QUE LAS ÚLTIMAS DÉCADAS EN TEMAS EN LOS QUE LA PERSONA “SE ASUME COMO” HAN RESULTADO PROVOCADORES Y LLEGADO A NEO DEFINICIONES, LA SEXUALIDAD ES UNO DE ESTOS TEMAS… COMPARTO TOTALMENTE TU REFLEXIÓN, AUNQUE ASUMO QUE EL FENÓMENO THERIAN ES PROVOCADOR Y PODRÍA LLEVAR NUEVOS HALLAZGOS EN EL COMPORTAMIENTO HUMANO.
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