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El tsunami azul que temía Donald Trump se hizo realidad

WASHINGTON, EU., noviembre 4

Una ola azul arrasó con los Estados Unidos de Donald Trump.

En un contundente rechazo a los dos primeros años de gestión del presidente, los votantes optaron por el cambio y entregaron a los demócratas el control de la Cámara de Representantes y el Senado y victorias en estados tradicionalmente republicanos como Texas y Kansas.

Para el mandatario se trata de una dura derrota que lo convierte en un presidente debilitado, con las manos atadas en gran medida para los próximos dos años.

«Mi mensaje es: felicitaciones a los demócratas, esperamos trabajar con ustedes», dijo el presidente, quien aseguró que aceptaría los resultados de las elecciones. Trump siguió el escrutinio desde la Sala Este de la Casa Blanca, acompañado por sus colaboradores más cercanos.

Mientras avanzaba el recuento y ya se perfilaba una noche negativa para los republicanos, el mandatario expresó su frustración en X: «Si mi nombre hubiera estado en la boleta, habría ganado por una goleada». Más tarde moderó el tono, felicitó a los demócratas por su desempeño y les tendió la mano.

«Esperamos trabajar con ustedes», afirmó.

También aseguró que no realizará cambios en su administración tras una derrota que, según sostuvo, «no tiene nada que ver con el gobierno» y que atribuyó, en parte, a la guerra en Irán. Pero poco después publicó en Truth una fotografía de una gorra roja al estilo MAGA con la palabra «Veto» estampada.

Los candidatos elegidos personalmente por el presidente sufrieron duras derrotas.

Darline Graham cayó en Carolina del Sur frente a Anni Andrews, mientras que Ken Paxton perdió en Texas ante James Taralico, el primer demócrata elegido senador por ese estado desde 1988.

En Texas, bastión republicano, también perdió el gobernador conservador Greg Abbott, derrotado por la demócrata latina Gina Hinojosa, quien se convertirá en la primera dirigente de ese partido en gobernar el estado desde Ann Richards, en la década de 1990.

Los demócratas también conquistaron el estado republicano de Kansas, donde Adam Hamilton se convirtió en el primer gobernador demócrata desde 1932. Otro triunfo importante consiguieron en Maine, donde Troy Jackson derrotó a la veterana republicana Susan Collins.

En Georgia, el senador Jon Ossoff fue reelegido y quedó bien posicionado de cara a las elecciones presidenciales de 2028, si decide presentar su candidatura. También ganó Keisha Lance Bottoms, elegida gobernadora y primera mujer afroamericana en ocupar ese cargo en la historia del estado.

Por su parte, el demócrata liberal Xavier Becerra sucederá a Gavin Newsom al frente de California.

Estos importantes triunfos representan ahora una prueba para el Partido Demócrata, que deberá afrontar una disputa interna entre sus dos principales corrientes: la moderada y la progresista.

Por el momento, sin embargo, el debate quedó postergado y los dirigentes solo tienen espacio para celebrar una victoria que necesitaban para recuperar impulso y dejar definitivamente atrás el fracaso electoral de 2024, del que nunca lograron recuperarse.

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